Regístrate /
Iniciar Sesión
Romney y Gingrich se acusan de antiinmigrantes

Romney y Gingrich se acusan de antiinmigrantes

2012-01-27 07:03:26

Los aspirantes republicanos se atacaron en su lucha por conseguir el voto latino en las primarias de Florida del próximo martes.

MIAMI, Florida.- El debate republicano sobre migración se redujo el jueves a un intercambio de acusaciones sobre quien es más o menos antiinmigrante entre el ex gobernador Mitt Romney y el ex presidente de la Cámara baja, Newt Gingrich.

El cambio de palabras, a veces airadas, pero frecuentemente con apariencia de haber sido ensayadas previamente, fue uno de los choques con que se inició el segundo y último debate de cara a la elección primaria en Florida, uno de los cinco mayores estados electorales del país y el primero de la precampaña electoral con una población hispana importante y aún capaz de definir el resultado.

El debate ocurrido en Jacksonville,  Florida, fue copatrocinado por el grupo “Red del Liderazgo Hispano”, que realiza su sesión anual en Miami, y la cadena CNN, incluso su división en español, que transmitió preguntas de la audiencia desde ambas ciudades.

Y como era de esperarse, uno de los temas tocados, tangencialmente, pero en la agenda, fue la relación con Latinoamérica en general. Rick Santorum calificó la política del actual gobierno como “lamentable” y Ron Paul opinó que tal vez la mejor forma de llevar al cambio democrático en la región, incluso Cuba, sería a través del libre comercio.

 Pero fue el choque entre el favorito Romney y el presuntamente ascendente Gingrich lo que ocupó la atención y consumió tiempo de televisión.

 Romney negó ser antiinmigrante y de hecho se dijo favorable “a la inmigración... legal”, pero mantuvo la idea de crear condiciones para una “autodeportación” de inmigrantes indocumentados a los que de cualquier forma definió como violadores de la ley por el mero hecho de haber llegado ilegalmente, y en sus palabras “robado” un empleo y tal vez el número de seguridad social de alguien más.

 El ex gobernador de Massachussetts afirmó que una de sus prioridades sería asegurar la frontera.

Gingrich, que en varias ocasiones se vio a la defensiva, calificó la propuesta de Romney como irreal, para alegar una vez más que “los abuelos y las abuelas” que llevan años radicados en el país no se van a “autodeportar” y el gobierno no va a ir tras ellos.

“Pero nuestro problema no son 11 millones de abuelas y abuelos”, dijo Romney, claramente preparado para manifestarse así a la menor oportunidad.

La “autodeportación” fue presentada el lunes por Romney como una forma de expulsar a los indocumentados, al hacerles la vida imposible en Estados Unidos sin una identificación otorgada por el gobierno estadunidense, al estilo de una tarjeta de crédito verificable.

Gingrich por su parte se pronunció en favor de un programa de trabajadores invitados y la idea de mostrar un poco de compasión hacia los indocumentados con una residencia mas larga en el país ayudaría incluso a limitar la inmigración ilegal, pero de entrada Romney rechazó la idea. Santorum, a su vez, se dijo como todos en favor de la inmigración legal mientras Ron Paul se quejaba del gasto en asegurar las fronteras en Irak y Afganistán en vez de invertir esos recursos en las propias fronteras estadunidenses.

Gingrich acusó a Romney de ser responsable de un anuncio en el que se le acusa de señalar al español como un idioma del “ghetto”, y se quejó de haber sido citado “fuera de contexto” toda vez que es partidario de que el inglés sea el idioma oficial del gobierno estadunidense y como vía de unificación, toda vez que recordó que solo en el municipio de Miami se hablan 94 idiomas.

El tema de Cuba ocupó algunas respuestas, en un foro en el que con Santorum pudo acusar al presidente Barack Obama de alinearse con los presidentes Hugo Chávez de Venezuela y el cubano Raúl Castro en contra de la deposición de Manuel Zelaya en Honduras.

Romney, por su parte, dijo que Obama ha ignorado a Latinoamérica y adoptado posiciones acomodaticias con algunos de “los peores actores del mundo”. Comentó sin embargo que no quiere invadir Cuba, sino “ayudar al pueblo de Cuba”.

Ron Paul, que aboga por una política exterior más reservada, fue el menos hostil hacia el régimen de Cuba, más como resultado de sus propias ideas que por simpatía. Interrogado sobre lo que haría si Raúl Castro lo llamara por teléfono Paul respondió simplemente “¿Por qué me llamas?”

Habla poco de sus raíces

Como aspirante a la candidatura presidencial republicana, Mitt Romney se juega la vida en las primarias de la Florida, un estado donde el voto hispano es clave. Sin embargo, rara vez menciona sus raíces mexicanas.

Su padre, George, nació en México y el candidato todavía tiene muchos parientes allí, nacidos y criados en el estado fronterizo de Chihuahua y quienes apoyan su candidatura, pero no sus planteamientos sobre la inmigración ilegal.

Las raíces mexicanas de Romney están generando interés ahora que su condición de favorito entre los aspirantes republicanos pende de un hilo en la Florida. Newt Gingrich ha acortado mucho la ventaja que le llevaba con miras a la votación del próximo martes.

Romney no conoce a ninguno de sus primos segundos mexicanos, entre los que abundan los hombres altos, de pelo claro, que tienen su mismo apellido y hablan un inglés con marcado acento estadunidense. Esto a pesar de que siguen viviendo en el lugar donde nació su padre y a que comparten su fe mormona, que considera que la familia y la genealogía desempeñan un papel importante en el mas allá.

Los hermanos de Romney han visitado la pequeña Colonia Dublan para ver la casa donde nació su padre George Romney el 8 de julio de 1907, en una colonia de pioneros mormones en un espectacular valle agrícola al pie de la Sierra Madre.

Leighton Romney, de 52 años y quien administra una cooperativa de cultivadores de frutas llamada Grupo Paquime en la vecina Nuevo Casas Grandes, le mostró esta semana a una periodista de la Associated Press el árbol genealógico familiar en un televisor de la oficina donde le vende frutas a Walmart y otras cadenas grandes.

Los Romney pueden rastrear el árbol familiar hasta 1555, año para el que tienen registros de un Sr. Romney, sin nombre de pila, nacido en 1555 en Tonbridge, Inglaterra.

“Mucha gente pregunta por qué Mitt no ha venido al sitio donde están sus raíces”, señaló Leighton Romney, quien nació en Estados Unidos y está registrado para votar en Phoenix. “Su padre se fue siendo muy joven y no creo que tenga esta cultura tan arraigada como nosotros”.

“Vivo aquí porque adoro a mi país”, expresó Leighton. “Y ese país es México”.

George, quien fue gobernador de Michigan por dos períodos, se postuló a la presidencia en 1968 y tuvo que combatir denuncias de que no podía postularse porque no había nacido en el país. Mitt asegura que ni su padre ni sus abuelos hablaban español.

En una entrevista con la cadena de televisión en español de Estados Unidos Univision, no obstante, Mitt dijo que le gustaría que se corriese la voz de que tiene raíces mexicanas.

“Me encantaría poder convencer a la gente de eso, especialmente en una primaria en la Florida”, comentó.

El valor del voto hispano

La palabra y la noción de “respeto” son la clave de la cada vez más enconada relación entre los republicanos y la minoría hispana de los Estados Unidos, una que sin embargo es cada vez mas importante para los partidos políticos de este país.

La razón es simple: de acuerdo con los índices demográficos, los votantes de origen hispano pueden ser lo que el ex gobernador republicano de Florida, Jeb Bush, llama “el margen de victoria” en los 15 estados necesarios para ganar la elección presidencial.

Pero como dijo el propio Bush en un texto publicado por The Washington Post, como cualquier otro votante “los hispanos responden a los candidatos que muestren respeto y comprensión de sus experiencias”.

  Los republicanos son acusados ahora de haber asumido una retórica antiinmigrante  como reflejo del impacto que grupos de derecha han tenido en ese partido, que llevaron a aspirantes como Mitt Romney y Rick Santorum a firmar la promesa de erigir una barda en la frontera con México.

Romney afirma ahora que le molesta ser calificado como antiinmigrante. “Me gusta la inmigración”, dijo el miércoles, pero dos días se había pronunciado por la “autodeportación”, una formulación que llevaría a hacer la vida tan difícil para los indocumentados que acabarían por irse solos.

Gingrich, por su parte, se ha pronunciado por una política más leniente hacia inmigrantes que hayan estado aquí por largo tiempo, pero no tengan historia criminal ni problemas para hacer su vida aquí.

El punto es tanto más importante en Florida, que el próximo martes sostendrá su elección primaria, y es el primero donde los republicanos se encuentran con una población latina sustancial. De hecho, ese fue un factor para que los republicanos aceptaran que una cadena televisiva
–CNN en español– copatrocinase y fuera coparticipante en su segundo debate, la noche del jueves.

Pero Florida refleja lo que podía definirse como el problema latino de los republicanos. De hecho, según el Centro Hispánico Pew, la minoría hispana pasó de ser mayoritariamente republicana en 2006 a presentar una leve mayoría pro demócrata.

De los mil 47 millones de latinos registrados entre los 11.2 millones de votantes en Florida, 564 mil están registrados como demócratas y 452 mil como republicanos. En 2006, la proporción era a la inversa: 414 mil republicanos contra 369 mil demócratas.

Los republicanos sin embargo no parecen escuchar los llamados de Bush ni las demandas de la demografía.

De acuerdo con Fernando Amandi, director de la empresa de encuestas “Bendixen y Amandi”, aún los latinos sin problema de migración mayores, como los puertorriqueños (estadunidenses por nacimiento) y los cubanos (sólo deben pisar suelo estadunidense para recibir asilo) pueden resentir el tono en que hablan los republicanos.

“Como hispánicos en este país entienden que hay un elemento de discriminación y falta de respeto que socava el papel que los hispanos juegan en este país, porque son pintados con la  misma brocha”, apuntó.

La migración es el tema considerado como una “piedra de toque”, al grado que de acuerdo con una encuesta divulgada el miércoles por la cadena Univision, los principales precandidatos republicanos, Mitt Romney y Newt Gingrich, tienen el desafío a escala nacional de atraer votantes hispanos mientras defienden posturas de dureza hacia la inmigración.

“El empleo y la economía figuran muy por delante de la reforma migratoria”, cuando a los votantes hispanos se les consulta qué temas determinarían su voto para las elecciones de 2012. Empleos y Economía: obtiene 61 por ciento de importancia; la Reforma Migratoria/y la Dream Act, que permitiría la regularización de jóvenes indocumentados, solo 24 por ciento.

Pero de acuerdo con la propia empresa televisora, “cuando a los electores se les presentó la declaración de un precandidato –no identificado– que dijo que vetaría una reforma migratoria conocida como Dream Act, que abre la vía a la legalización de jóvenes indocumentados, 54 por ciento de los encuestados dijo que probablemente no votarían por ese político”.

Obama y Romney están codo a codo en Florida

Los últimos desplantes histriónicos de Newt Gingrich no fueron suficientes para convencer al electorado republicano de Florida de que él es el mejor oponente del presidente Barack Obama rumbo a la contienda de noviembre por la Casa Blanca.

En este estado, el último sondeo de la Universidad de Quinnipiac dio la ventaja contundente a su contrincante Mitt Romney.

“Al menos en Florida y al menos en esta etapa de la campaña, los datos indican que el (ex gobernador de Massachusetts) Mitt Romney es claramente el más fuerte candidato republicano para enfrentar a Barack Obama”, dijo Peter A. Brown, director asistente del Instituto de Sondeos de dicha universidad, que se ha convertido en un referente para la prensa más influyente de Estados Unidos.

Los mil 518 votantes registrados que este instituto consultó del 19 al 23 de enero,  de manera presencial, por vía telefónica y por teléfono celular, decretaron un empate de 45 por ciento entre Romney y Obama cuando se les preguntó quién de los dos era el líder más competente.

Sólo 39 por ciento de los encuestados respondió que Gingrich es mejor líder que Obama.

Lo cual lejos de desalentar a Gingrich lo motivó a volver a acaparar los reflectores declarando que, después de todo, su tendencia al adulterio lo hace una persona “más normal”.

La habilidad de Gingrich se hizo patente a partir del pasado 14 de enero cuando empezó a reducir la ventaja de 23 puntos porcentuales que le llevaba Romney en las encuestas nacionales de la casa Gallup, pues también ayer Gallup anunció con bombo y platillos que  le está pisando los talones a Romney en las encuestas del ámbito nacional.

“Gingrich Erases Romney’s National Lead”, pulbicó Gallup al anunciar que el 22 de enero Gingrich se colocó literalmente a un punto de alcanzar a Romney  que detentaba el 29 por ciento de las preferencias de los votantes de todo el país consultados por Gallup desde el pasado 4 de diciembre.

Para llegar a este punto Romney tuvo que perder 8 puntos y Gingrich tuvo que ganar 14 puntos en el lapso de una sola semana.

Fuente: Excelsior

Califica la noticia

Compartir en Facebook
No Image
  Regístrate o Inicia Sesión para comentar
Redes Sociales
ENCUESTA

¿Estás de acuerdo en que se aplique la Ley Sopa?

Patrocinado por www.yucatanalamano.com